TORRE MALEN.
De imponente presencia, Torre Malen, con su apariencia de castillo, dominaba la línea de playa entre Deleitosa y Lécera..El hecho de que esta última casa estuviera retirada y oculta en el arbolado del jardín, hacía que Torre Galen destacara frente a la playa.


Foto de la playa fechada en la década del 20 del pasado siglo en su versión original y en la coloreada por Isabel López Biurrun. Se ven el Gran Hotel, Villa Santillana, el remate piramidal de Villa Monteagudo y Torre Galen, el seudo castillo contiguo a villa Deleitosa, uno de los primeros palacios en ser demolidos.
Fototipia Thomas
Archivo Gureguipuzkoa


Dos ediciones de una foto fechada en 1925 y probablemente hecha desde el Hotel Zarauz de parte de las villas de Mendilauta, entre las que al fondo a la izquierda se ve Torre Malen, inconfundible con su estilo almenado de castillo. Igualmente se ve lo que era la Avenida del Ensanche, hoy Lizardi, prácticamente con los solares sin edificar. Las ediciones se diferencian el el corte con o sin marco y en el número de catálogo así como en las tintas, que una se vira a cyam.
Autor desconocido
Archivo Juan García lozano


Vista panorámica de la Avenida del Ensanche, actualmente Lizardi, en la que al fondo a la izquierda se sitúa Torre Malen, de la que destaca su torre almenada.
Hijo de Enrique Miranda
Archivo internet

Vista desde la playa de la fachada Norte de Torre Malen, una de las primeras grandes casas en ser demolida.
Autor desconocido
Archivo internet
VILLA MUNDA
Villa Munda es uno de los pocos palacios de los tiempos de la aristocracia que han sobrevivido. Situada en la Alameda de Madoz, hoy Avenida de Navarra, en segunda línea de mar, frente a la que fue Villa Monteagudo, posteriormente llamada Aguilafuente.
Se trata de una construcción de estilo ecléctico de clara inspiración neoclásica que consta de tres plantas más un torreón, rodeado todo ello por un extenso jardín, hoy público, conocido como El Parque de los patos. La planta original del edificio era cuadrada aunque posteriormente se alargó la fachada sur añadiendo dos cuerpos de menor altura que forman un patio en forma de U.
Construida a finales del siglo XIX por Pedro González de Velasco, primer médico que utilizó la anestesia en España, quien pagó 14.500 reales por la construcción del palacio, además de los gastos de exhumación y traslado de los restos de lo que fue el antiguo cementerio de Zarauz y junto al que se se situó el edificio en un principio. En él, el doctor estableció un pequeño museo en el que exponía colecciones de conchas y minerales, objetos de prehistoria, momias, colección de teratología y fetos, preparaciones naturales y artificiales de anatomía humana y animal, productos medicinales y vendajes que luego trasladó al que se conoció originalmente con el nombre de Museo Anatómico, en Madrid.
A la muerte de Pedro González de Velasco en 1882, la propiedad fue adquirida por José de Murga y Reolid, Marqués de Linares, a cuya esposa, Raimunda de Osorio y Ortega, debe el palacete su nombre. Fueron estos quienes colocaron los leones de la entrada, réplicas atribuidas al escultor Ricardo Belverde de los existentes en la tumba de Clemente XIII, mal colocados según la disposición original del panteón
A la muerte de los marqueses de Linares, la casa sería heredada en 1902 por su ahijada, Raimunda Avecilla y Aguado, condesa de Villapadierna, en cuya familia permaneció hasta mediados del siglo XX. Posteriormente fue adquirida por la familia Beístegui, propietarios de Bicicletas BH.

PEDRO GONZALEZ DE VELASCO
Pedro González de Velasco nació en Valseca de Boones, un pueblo de Segovia el 23 de octubre de 1815, en el seno de una familia de origen humilde y de profesión labradores. Pronto tuvo ocasión de viajar a Segovia, lugar donde aprendería latín y conseguiría algún dinero ejerciendo como soldado. A la muerte de sus padres decide ir a Madrid a estudiar. A su llegada, el intenso estudio y dedicación hacen que logre la plaza de practicante en tres años. Y cinco años después obtiene el de cirujano. La obtención del título la hizo mientras se dedicaba a trabajar, ganando dinero, en diversas duras labores que realizaba en los alrededores de Madrid.
En sus primeras fases como médico se dedicó al estudio de la escultura anatómica en varias universidades europeas. Llegó a ser catedrático de operaciones en la Facultad de Medicina de Madrid y tenía su puesto como doctor en el Hospital Clínico San Carlos, actual Museo de Arte Reina Sofía. El dinero obtenido en su labor médica le permitió viajar a menudo y con ello empezó a coleccionar piezas de antropología y etnografía. De esta manera, en el año 1873, se construyó un edificio proyectado por Francisco de Cubas, lugar del actual Museo Nacional de Antropología, que diseñó con estilo neoclásico. En su casa depositó las piezas recolectadas y con ello creó el museo que el 29 de abril de 1875 inaugura Alfonso XII. Se trataba del Museo Anatómico, aunque popularmente se le acabó conociendo como Museo Antropológico. En aquella visita del Rey que sería la inauguración, el monarca le pidió que le formulase un deseo para que pudiese continuar su labor, Velasco respondió: ¡que me concedan cadáveres para enseñar a los vivos!. En 1873 fundó la revista El Anfiteatro Anatómico Español.
Contrajo matrimonio con Engracia Pérez Cobo, fallecida el 18 de diciembre de 1893 a los 71 años. Tuvieron una única hija María de la Concepción González Velasco y Pérez, fallecida el 12 de mayo de 1864 a los 15 años y con una trágica leyenda.
Su vida personal fue trastocada cuando a la edad de 15 años su hija Concha sufría un caso grave de tifus.[ Al ver que los tratamientos del doctor Benavente, padre de Jacinto no tenían los resultados deseados, él mismo le administró un purgante en contra del consejo de Benavente que finalmente le causó la muerte. El Dr. Velasco nunca se recuperó de la pérdida. Antes de que su hija Concha fuera enterrada, la embalsamó. Una vez instalado en la casa-museo decidió traer los restos mortales de Concha a su domicilio, exhumándolos del cementerio de San Isidro casi en perfecto estado. El cuerpo fue instalado en uno de los aposentos de la casa con un vestido de novia. Este suceso dio lugar a numerosas leyendas contadas en los cafés de tertulia de la época, e inspiró años después al escritor aragonés Ramón J. Sender a escribir un cuento sobre su vida, titulado La hija del doctor Velasco, incluido en su obra La llave y otras narraciones.
En el Madrid romántico de la época se rumoreaba que sentaba a la mesa al cuerpo de su hija acicalada para la ocasión, y que al atardecer salía a pasear con ella en un coche de caballos por los paseos de Madrid: El Madrid de aquella época pudo comprobar que todos los días al atardecer, una berlina con las cortinas echadas deambulaba por los paseos. Decían que dentro iba el doctor Velasco y la fría y seca figura de la niña, vestida con rico traje"
Falleció en Madrid el 21 de octubre de 1882 y se encuentra enterrado junto a su mujer y su hija en el Cementerio de San Isidro de Madrid. El deseo del doctor era el de ser enterrados en el museo que había creado, pero su mujer, que falleció después, se negó a ello y llevó el cuerpo de su hija a ese cementerio. El cuerpo del doctor González de Velasco permaneció en el museo hasta 1943 y entonces su cuerpo embalsamado fue trasladado al mencionado cementerio, pasando a ocupar el mismo nicho que su esposa y su hija en 1965.

Única fotografía conocida, sin fecha determinada, del doctor Pedro González de Velasco, primer propietario de Villa Munda.
Autor desconocido
Archivo internet

Busto en mármol de don Pedro González de Velasco en el Museo Antropológico de Madrid.
Autor desconmocido
Archivo internet
PLANOS


Sobre estas líneas, un plano de Zarauz fechado en 1863, en el que se puede ver que en el linde Sur del solar en el que se encuentra Villa Munda está el antiguo cementerio de la villa, al que en una noche de 1866 pasó don Pedro González de Velasco con Paul Broca, el que fuera director del Museo del Hombre de París/Musée de l'Homme, robando 71 cráneos que actualmente se encuentran en dicho museo Parisino.
Autor desconocido
Archivo B&B

Villa Munda, representada en un Plano General de Zarauz de 1915 lindando a su izquierda con la huerta de los Franciscanos, por arriba con la Alameda y Villa Aguilafuente, por su derecha con villa E.B. y por abajo con la antigua calle San Ignacio y la entrada a la avenida que llevaba a la estación
Autor desconocido
Archivo B&B

Detalle de un Plano General de Zarauz fechado en 1925 en el que se ha destacado el solar de Villa Munda y en el que destaca como la avenida que va hacia la Estación está completamente centrada ante la finca.
Autor desconocido
Archivo B&B

Detalle de un plano de la Villa de Zarauz fechado en 1933 en el que se ha destacado Villa Munda, situada entre las dos Alamedas, junto a la huerta de los Franciscanos, en el solar del antiguo cementerio de Zarauz.
Ramón Cortazar
Archivo B&B
ORTOFOTOS

Ortofoto de 1946 en las que se ve como Villa Munda, frente a Aguilafuente, da a las dos alamedas, al final de la huerta de los Franciscanos.
Foto B5M
Archivo B5M

Ortofoto de 1954 que sitúa con magnífica definición Villa Munda en el el conjunto de villas que la rodean, en un tiempo en el que todas gozan aún de buen estado de conservación.
Foto B5M
Archivo B5m

Ortofoto de 1956 en la que como en las anteriores de la fila superior se aprecia que no ha habido variaciones ya que nada se ha construído o destruído en el area de los grandes palacios.
Foto B5M
Archivo B5M
PANORÁMICAS AÉREAS


Panorámica en la que se puede ver Villa Munda junto a la huerta de los Franciscanos. Entre otros palacios se pueden apreciar Miramar, Gran Hotel, Monteagudo, Villa Antonia, San Luis y al fondo San José. A la derecha se ha ampliado la imagen para ver mejor el edificio.
Autor desconocido
Archivo internet


Panorámica aérea de 1960 en la que se pueden ver Santillana, y Aguilafuente con sus edificios de servicio, Chalet Fernanda, Villa Munda, Otaola, el Gran Hotel y Villa Miramar. Se ha ampliado la esquina superior derecha para destacar Villa Munda, inconfundible con su templete sobre la cubierta.
Autor desconocido
Paisajes Españoles
PANORÁMICAS

Postal de la Alameda en la que a la derecha puede verse el templete final de Villa Munda, que hace esquina. Al fondo, Villa Antonia, hoy Sanz Enea. A la izquierda Casa Chica, Chalet Fernanda y el edificio de servicio de Aguilafuente.
Alejandra Sorreluz
Archivo internet

Interesante postal de la Alameda en la que a la izquierda se ve la reja y los templetes que definen el solar de Villa Munda. A la derecha aparece parte de la reja y puerta de entrada de Villa Aguilafiente, el Chalet Fernanda y tras él, Casa Chica.
Ediciónes Basurko
Archivo internet

Postal de la Alameda del año 1969 en la que se ve asomar la glorieta de Villa Munda tras el muro de la huerta de los Franciscanos. Al fondo, el Hotel Zarauz.
Foto Gar
Archivo internet